Mal(t)ratos

Porque algunos malratos terminan en maltrato

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Mujeres mexicanas de distinta edad y condición, cuyos maridos emigraron a los EE.UU, son esta vez las protagonistas: ellas nos hablan de su abandono, sus vivencias, su lucha por salir adelante como madres solas en una sociedad en la que los derechos de la mujer van todavía detrás de los del hombre.

Con este trabajo, pretendo mostrar una cara poco estudiada del fenómeno migratorio: la de quien espera al que emigró.

El mito griego de Penélope (que esperó a su esposo Ulises durante 20 años, tras la guerra de Troya y sus aventuras en el mar) representa la tradición patriarcal de la mujer sumisa y obediente que, a lo largo de la historia, ha sido retomado como imagen de la fidelidad en diversas vertientes del Arte y la Literatura. La situación imposible de la espera se sublima y poetiza en este antiguo mito donde el amor y la fidelidad son capaces de vencer veinte años de separación.

No existen estadísticas de cuántas mujeres mexicanas se encuentran en esta situación de espera, hasta ahora no se ha considerado una cuestión relevante. Estimamos que hay entre medio y un millón de mujeres que esperan, de un modo u otro, a sus compañeros.

La migración internacional anual es de 1,1 millones de mexicanos (siendo el 75% hombres y migrando la gran mayoría a EE.UU); el 60% de los cuales no retorna. También sabemos que en el año 2000 habían casi 9 millones de mexicanos en EE.UU, de los cuales 3,5 millones carecían de documentación. Sin embargo, no se habla sobre cuántos de esos migrantes (legales o ilegales) son responsables de una familia que le espera en México.

Por esta razón creemos relevante dar voz a estas mujeres que esperan así como mostrar su entorno cotidiano para que el espectador pueda empatizar con la realidad que viven millones de mujeres en el mundo, que esperan a sus parejas que fueron a buscar un futuro mejor para sus familias en los países del norte.

Tomado de: http://penelopesmexicanas.periodismohumano.com/2012/04/12/adela-jimenez/

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 “Mira lo que tengo aquí. ¿Quieres vivir o morir?”, escuchó Madeline Vega Maldonado. Su expareja le mostraba el arma que recién sacaba de la cintura. La mujer no lo podía creer. Aquel no podía ser el padre de su hija.

 “Mira lo que tengo aquí. ¿Quieres vivir o morir?”, escuchó Madeline Vega Maldonado. Su expareja le mostraba el arma que recién sacaba de la cintura. La mujer no lo podía creer. Aquel no podía ser el padre de su hija.

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Lo hago por tu bien, a mí me duele más que a ti, esto lo has provocado tú, nadie te querrá como yo” Frases de maltratadores y del gobierno
Vía @fuckowski